Puesta a germinar


Ilustración de Ester Gili


Puesta a germinar


Julieta suspiró. Ya iban dos horas caminando y su compañera, irónicamente, tenía más vitalidad que ella. Cuando Julieta se había subido al auto y se había encaminado a Tandil, no se imaginó que todos los hoteles estarían llenos por el receso invernal de los infantes y que, entonces, tendría que compartir habitación. Menos que menos imaginó que terminaría escalando una montaña no turística con esa extraña como guía.

Vivi le había dicho que ese lugar era una de las joyas ocultas de Tandil: el viento hacía revolotear a los sapos neón. Era copada la flaca. Hicieron buena onda casi al instante. Capaz eso la alentó a pedirle semejante favor. Eso o la desesperación, nomás.

Como sea, no esperó mucho. A la segunda noche, después de cenar, sentó a Julieta en su cama y le explicó el plan. Fue al grano, apelando a la más profunda humanidad. Julieta se había quedado dura: pensaba en el helado frío en verano, en los ríos caudalosos y el jugo de naranja recién exprimido. También la inundaron imágenes de cárceles frías y tapas de prensa. Vivi le soltó su última esperanza:

-Sólo tenés que aplicarme esto -dándole golpecitos a la jeringa- y quedarte conmigo.

Fue como un balde de agua fría. A fin de cuentas, nadie queda para semilla y la fruta siempre es agria cuando una no la desea. Hacía unos meses que Vivi había tomado la decisión: quería hacerse tierra en ese lugar, tranquila, pero le inquietaba la idea de irse sola. Julieta no podía negarle ese derecho. Ella bien sabía todo lo que pesa la soledad.

En la cima, Vivi se recostó sobre una piedra e inhaló con fuerza. Cerró los ojos y Julieta le puso cerca las flores que había estado juntando en el ascenso. Le inyectó el sedante en el brazo. Los músculos se le iban relajando a medida que el líquido entraba en sus venas y las armonías de esta tierra por sus oídos. Atardecía y los destellos del sol poniente le armaban un sendero. Julieta cantó desde la base de su pulmón y las canciones y los sapos enroscados en el viento acompañaron el viaje.

Natalia Rótolo, 2021

Recuerdo otoñal

Holu! Cómo va? Hoy les quería compartir la primer tarea que tuve en Taller de Expresión 1. Teníamos que contar en 200 palabras la primera vez enfermes/accidentades. Es un re desafío lo del límite de palabras pero es re necesario (y llega hasta a ser divertido lo-quí-si-mo) 


Recuerdo otoñal

Hoy es uno de esos días grises, que acentúan los tonos naranjas. La luz entra a caudales por los ventanales de la planta baja. Las maderas de la reposera instalada en el living tienen rugosidades y mis dedos las recorren sin descanso. Un misterio se oculta en esas grietas, estoy segura.

Adentro mío se está librando una batalla, como las de San Martín y sus valientes granaderos. Mamá me dijo que mi cuerpo arde por eso. Hay un ejército rojo y otro blanco que están peleando para mantenerme bien. Lo que tengo que hacer es tomar mi jugo de naranja para recargarles las municiones y quedarme en la reposera, tapada con la frazada de lanas de colores y cariño. Mi parte en la guerra es esa: una reposera, un jugo, la voz de Bob Esponja de fondo y el libro rojo que mandó la Señorita Nora. 

De tanto ser un campo de batalla, mi cuerpo está cansado, pero cumplo noblemente mis tareas para que no muera ningún granadero. Jugamos todo el día con mamá y, como si fuese una ironía, me siento terriblemente viva. Aunque el cielo esté gris, todos los colores son vibrantes. Sin duda, veo mejor en otoño.


Atardecer en el Ombú- otoño/invierno 2020.
Natalia Rótolo


Cuentenme si alguna vez escribieron con límite de caracteres/palabras o si esta consigna les sirvió como disparador. Comenten si lo escriben, por fa! 
Beso, 
Naty

Al rojo vivo- Una nueva presentación de mi persona

Buenas! Pasó mucho tiempo desde que creé este blog y, de repente, me pareció necesario compartirles cómo me narro a mi misma. La hice para una materia de la facu (Taller 1 Klein 💚). Así que, acá va mi (mini) autobiografía.


Autorretrato, 2020.

Al rojo vivo

Nací en pleno incendio de 2001. Con otro tipo de brasas, muchas mujeres han hecho hogueras para invocar libertad. En Roque Pérez, mi bisabuela, un fuego bravo, decidió huir con mi bisabuelo a construir la vida que querían. Así llegaron en 1948 al conurbano bonaerense: "Tierra de ilusiones y esperanzas", como dicen algunos carteles en la calle.

Somos un collage de los fuegos que nos deslumbraron. Cuando tenía ocho, la primera mujer presidenta se animaba a hacer lo que todos temían. La vi con sus tacones rosas en un mundo de esmóquines y quedé irremediablemente marcada. Que una puede ser lo que quiera ser, me lo enseñó Cristina, no Barbie.

Algo así me pasó cuando vi por primera vez a Malala Yousafzai. Estaban pasando su discurso de la ONU en Encuentro, su voz hizo que levantara la vista de mi dibujo. Contó que, en Pakistán, el régimen talibán no les permite a las chicas estudiar, pero que ella se atrevió a reclamar por el derecho a la educación y a incentivar a otras a hacerlo. Por eso, le dispararon en la frente. Ahí me cayó la ficha. El mundo es distinto para nosotras y nuestros derechos más básicos están a un golpe de derecha de volver a ser negados. Desde ese momento, ir a la escuela ya no era algo “natural”: era el fruto de una lucha, un derecho no conquistado en su totalidad y de defensa permanente.

Unos años más tarde, me empezaron a decir fundamentalista. Con ese discurso me incendié. Unas mujeres de la tierra de esperanzas, las Barrias, me mostraron que la lucha es conjunta, pero más que nada es abrazo. La primera trinchera es el cariño entre nosotras. Cuando transité mi más cruel invierno, las compañeras se acercaron y me enseñaron a abrasar el miedo. Quemar lo viejo, fertilizar con las cenizas y abrazar los brotes.

Me habían dicho que la noche de la entrega de diplomas del secundario era un momento especial, pero recién ese día lo sentí así. Mensajes volaban en el grupo de amigas: era un logro compartido. Unas horas antes de ir, me preparé. Rulos, ropa, perfume. Faltaban los accesorios… Un mes antes había perdido uno de los aritos circulares de mi abuela, cómo puteé ese día. A Chicha la conozco mayormente por historias, pero la siento siempre cercana. Esa noche era infaltable que esté: me estaba egresando y ya estaba anotada en la facultad. Mientras revolvía entre pulseras y aritos, la recordaba. Le encantaba estudiar, pero no la dejaron cursar la secundaria porque era mujer. Ella nunca se resignó. Encontré una de sus pulseras. Cuando mi nombre sonó por los altavoces, me levanté del asiento y mis borceguíes sonaron con eco. Arriba del escenario, puse los dedos en V con mi diploma y las perlas rojas de la pulsera brillaron. Entonces supe que mis pasos tienen historia.

Retrato en sepia, Isabel Allende

Buenas. Si me siguen en Goodreads (por acá hay un widget -aka un cosito- hacia el desafío de este año y hacia mi perfil), ya saben qué me pareció este libro y dos o tres cositas medio a modo de machete para la reseña. Ahí también decía que no sabía si este post iba a ser una reseña o una oda a los trabajos de Isabel Allende, quedará en ustedes evaluar eso aunque mis reseñas casi nunca siguen la estructura
Conseguí este libro y dos más de la autora en la feria del libro de Berazategui del año pasado, tengo en la agenda un dibujito de mi reacción cuando ví la mesa llena de títulos de ella y una súper oferta:  3x500. Muy importante la data del año, basta con decir igual que por esa plata no conseguías uno entero. Unos meses antes había querido comprar uno de esos títulos y estaba 800, pero, según la librera, la editorial era muy descuidada en el transporte, así que ese ejemplar estaba reeee maltratado. Tienen mínimas fallas, detallitos: un reee golazo. 

SINOPSIS
En el Chile del siglo XIX, Aurora del Valle sufre un trauma brutal que borra de su mente los primeros cinco años de su vida. Criada por su ambiciosa abuela, Paulina del Valle, crece en un ambiente privilegiado, libre de muchas de las limitaciones que oprimen a las mujeres de su época pero atormentada por horribles pesadillas. Cuando debe afrontar la traición del hombre al que ama y la soledad, Aurora decide explorar el misterio de su pasado.


OPINIÓN PERSONAL

 Tomemos un segundo para poder apreciar la semejante suerte que tenemos de que Isabel escriba en español (todes sabemos a esta altura que no es lo mismo leer una traducción por mil razones), sea latinoamericana y encima contemporánea.  
 Este libro lo empecé y poquito tiempo después empecé la facultad, así que no pude tener una lectura continuada. Entonces, si bien estuve tres meses sin leer, cuando retomé recordaba dónde me había quedado y tenía muy presentes a los personajes. Hay algo en la escritura de Isabel, una gran fuerza que marca la historia, la identifica y hace que una parte entre irremediablemente en vos como lectore.
 La fortaleza no está sólo en la forma de narrar, sino que en todos sus personajes hay esta mucho de esto. En especial de los femeninos. Creo que este es casi un sello en sus novelas: las mujeres hacen historia y son más que "la mujer de", "la hermana de" y demás relaciones con un varón cis hetero. Las mujeres valen por sí solas, se apoyan en otres, construyen su vida. Es triste que esto no sea la norma y que sea algo que tiene que ser destacado, pero bueno, mientras tanto nos queda recomendarnos aquellas historias que sí cumplen con estas consideraciones hacia todo lo que es no-varón (cis hetero). 
 Siguiendo con el tema del punto anterior, en este libro hay personajes que se identifican com feministas (creo que tengo ya un amplio recorrido en la lectura como para decir , que son activas en la lucha por los derechos y por una cuestión básica pero aún hoy invisibilizada: el deseo.  Sigo a Luciana Peker, una periodista feminista argentina, desde hace algunos años y hace unas semanas vi un modulo de Thelma Fardín y Dora Barrancos, donde se retoma esto que vine hablando Luciana del deseo. En esa charla me terminó de caer la ficha. Creo que fue Thelma quien dijo que en Argentina y en Latinoamérica nuestra ola feminista venía esta vez a hacer la revolución del deseo, que se nos fue negado y ocultado históricamente. Isabel Allende es una visionaria en esa cuestión tan básica y creo que por esto es mi escritora favorita (no por nada es la escritora de la que más libros tengo en mi biblioteca). Suele haber en todas sus novelas muchas mujeres diferentes entre sí, pero que comparten el rasgo de ser válidas y hacer su historia desde sus deseos.
Hay una cuestión que me parece obvia, pero a raíz de que a la misma escritora le preguntaron, siento que tengo que aclarar: que sus protagonistas sean mujeres, que el condimento romántico sea una parte de la trama y que ella misma sea una mujer NO hace que sus textos sean "literatura para mujeres". De la misma forma que durante siglos las mujeres también leían autores masculinos porque eran los únicos que eran aceptados en la industria. Tener una escritora con perspectiva de género y que narre vidas de mujeres es necesario no sólo para que nosotras podamos también retratarnos, sino para que posta haya una diversidad de voces y la lectura sea enriquecedora. Que su género no afecta en la calidad de su obra y no condiciona a sólo un tipo de lectore.  El mundillo literario considera (no creo que tengamos todavía habilitado usar el pasado) a las feminidades en una categoría inferior tanto como lectoras como escritoras. Aún hoy la gran mayoría de las escritoras mujeres ocupan el género romántico y muy pocas el de Ciencia Ficción; recordemos porqué JK Rowling es JK-y eso no fue hace tanto. Muchos años se habló de dos tipos de lectores, que Cortázar (sí, el amado Cortázar) definía como activo y pasivo y hacía una analogía de masculino/femenino; SÍ; femenino para une lectore no atento. Hace dos años escuché esto en un taller y me re impactó. 
Desconozco autore(s)

   Como sea, después de ese parentesis, quería comentarles acerca del viaje de la protagonista y su evolución. Esta novela son las memorias que reconstruye una joven mujer de su vida en tres etapas que van desde fines de 1800 a principios de 1900. Estamos frente a un período, de verdad, muy lejano pero, de algún modo y quizás porque la identidad humana sigue ciertos patrones comunes bastante indiferentes al paso del tiempo, los personajes son tangibles y viven através de las páginas. La protagonista no recuerda sus primeros cinco años de vida, así que empieza a contarnos y va añadiendo lo que descubre en distintas etapas. Ese trayecto con idas y venidas pinta un claro cuadro del ser mujer, pero es una oda en sí misma al descubrimiento y a la reconstrucción de la historia personal. Para esto, la protagonista cuando niña descubre la fotografía como una herramienta para contar su historia y poder "atrapar" momentos y, en ese momento, las pesadillas que la azotaban cada noche. Yo soy fotografa y me encantó la filosofía sobre este arte que se va proyectando. En algún momento de la trama, se empieza a hablar de fotografía como testimonio de lo real, contra la fotografía que "miente", que es armada. Maravillosa.

 Hablando con Abril, que es genial porque con muchas cosas tenemos miradas un poco diferentes y pueden salir cosas copadas de ese debate,  reconozco en la literatura de Isabel cuatro tópicos infaltables, que construyen una especie de sello: Chile, distintos periodos de la historia de este país explicados, personajes femeninos fuertes y desarrollados (principales y secundaries) y esta idea de volver al origen propio porque siempre está la permanente búsqueda de la identidad. No pondría al amor como uno de esos tópicos. ¿Por qué? Porque en sus historias hay una increíble variedad de vínculos. Por ejemplo, en esta hay por lo menos siete vínculos sexo-afectivos distintos. Y si voy recapitulando en sus historias (para ver cuáles leí pueden buscar "Isabel Allende" en el buscador o en Goodreads directamente) no encuentro un mismo modelo de amor o una única mirada de los vínculos, salvo por esto de que las mujeres son deseantes. Entonces, me parece que Isabel no repite una "fórmula" a lo Agatha Christie. Lo que mi bestie agrega es que repite algunos temas como padres alcoholicos, una presentación de dos ideologías opuestas en esta lógica opresor/oprimido y hacen que dialoguen entre sí. Concuerdo con esta última cosa de las ideologías, siempre está presente esa lucha y esa dialéctica social permanente. 
 Este tema del amor en las novelas, series y, en definitiva, en todo consumo cultural que hacemos (en especial las femeneidades) suele ser un arma de doble filo porque te vende esta idea del amor romántico como salvador, de grandes actos, que te re emociona como espectadore pero que después te deja con una gran sensación de falta cuando se marca el fin. OBVIO que no pasa con todas, pero yo apostaría que sí con una gran mayoría. Con esta novela no me pasó eso porque estos vínculos no están planteados así, sino como acompañamientos, parte del aprendizaje de la vida y precisos y adecuados en su aparición. No sé si a ustedes les parecera lo mismo con la mayoría de las historias románticas, pero les juro que cuando terminé con la novela sentí tranquilidad con el tema y para nada esa sensación agridulce del amor ajeno y casi imposible. En parte porque vemos muchas relaciones, cómo se presenta y descubre el amor en diferentes maneras, cómo ninguna historia es igual, pero fundamentalmente porque  nos centramos en el descubrimiento de la misma protagonista y su baile de vida, donde los amores (enfrascados en distintos roles) son un acompañamiento y una guía. El amor (no sólo los vínculos sexo-afectivos) es un condimento esencial, sí, en la historia, pero condimento en fin.
 En resumen, a esta altura del partido me parece que todas las femeneidades debemos leer a Isabel porque construye y relata historias que nos respetan y nos consideran desde más aspectos que los que siempre se encargaron de narrar los varones por nosotrxs y que, también por esto de tomar las riendas de nuestras propias narrativas e historias, nos liberan de muchas cargas. Recomendadísimo. 
Calificación: 5/5

Cuentenme qué piensan de todo esto que siempre es un agrado leerles. 
Les quiero
Nati🌈🌈🌈🌈🌈🌈

 

The seven husbands of Evelyn Hugo, Taylor Jenkins Reid

 ¡Buenas! Esta va a ser una reseña en inglés por los que les contaba en el post del aniversario de este año. Es la primera así, veremos qué onda.

SYNOPSIS

Ageing and reclusive Hollywood movie icon, Evelyn Hugo, is finally ready to tell the truth about her glamorous and scandalous life.

When she chooses unknown magazine reporter Monique Grant for the job, no one in the journalism community is more astounded than Monique herself. Why her? Why now? Monique is not exactly on top of the world. Her husband, David, has left her, and her career has stagnated. Regardless of why Evelyn has chosen her to write her biography, Monique is determined to use this opportunity to jumpstart her career.

Summoned to Evelyn’s Upper East Side apartment, Monique listens as Evelyn unfurls her story: from making her way to Los Angeles in the 1950s to her decision to leave show business in the late 80s, and, of course, the seven husbands along the way. As Evelyn’s life unfolds—revealing a ruthless ambition, an unexpected friendship, and a great forbidden love—Monique begins to feel a very real connection to the actress. But as Evelyn’s story catches up with the present, it becomes clear that her life intersects with Monique’s own in tragic and irreversible ways.

PERSONAL OPINION

It's been ages since I've read something as addicting as it. Since the very first moment I started reading, I couldn't stop. It's amazing how the writer set up the story and can picture all the depth and grey tones in the principal characters. I'm in love with that. You get to know a lot of shades in the personalities of all the characters, of course, we all see much more depth in the principal character whose role is telling her history for a journalist that is writing her biography.  
I also loved Evelyn Hugo's character, not only because she's so well-developed but also because SHE IS AMAZING. She is such a powerful woman that makes her way up to the things that she want and she is decisive about that. I felt empowered while reading such a female character. I've marked some of the pieces of advice that she gave to the journalist and kept to read as many times as I need to. She tells you that you have your destiny in your hands and you can do whatever it takes to be where you would like. For those things, you have to speak up for yourself and negotiate your terms with confidence. Evelyn Hugo is clearly a woman who smashes the patriarchy. I've learned a lot through these pages and I feel GLAAD that I'd read it. 

She had led her life by these pieces of advice and it took her to very great things and others that aren't pleasant nor heroic- in fact, we could say that those are typical of villain characters. Those scenes are the key in the construction of the depth and the complexity of the character. We can really feel a human being with good and bad things among the pages. 


I have some other thoughts, by the way. I enjoyed a lot the reading and the story, but it was full of romantic love. I don't know how to feel exactly about it- This kind of love isn't ideal, indeed it's problematic. You don't have to suffer for love. Relationships are complicated sometimes and love has a certain measure of things that aren't so good, but love and healthiness must remain. In this novel, we read some ideas strongly related to this romantic love, that has a big amount of toxicity, but some of them are questioned and others are completely battled. The relationships that Evelyn cared about were always going on this path of suffering.  In addition to this, I started this book because my favourite song of Lover by Taylor Swift is "Death by a thousand cuts" and in the album review of Sebas G. Mouret, he told that this song may be inspired in this book (the title is one of the most important phrases of the book's story), that was a hit among the readings of the last year and the LGTB+ community, that Taylor stands and in this album speaks up directly. It's not confirmed that she got inspired by this, but it doesn't really matter. I believe that Taylor would love this story and she could relate with some of the topics -I'm thinking mainly in the public and mediatised private life of famous people. If you follow Taylor's music, you would know that she is like a master in the art of giving hints and easter eggs, so it couldn't be such a crazy thing. However, this book is amazing and goes well with some of Taylor narratives- if she wanted us to read this, I would say that it is a wonderful recommendation.

There are a lot of dramatic situations that are hushed but can lead us to think and talk, like AIDS, abortion...Still, this story makes us think -and live, a lot more interesting topics such as the private life of famous people, sexual diversity action and movements, violence in the marriage... It's a very complete novel.

by @icandrawthingz in ig

We couldn't say-even if we wanted to, that this isn't a dramatic story. Evelyn's life is also full of several problems and misunderstandings that lead to this HUGE suffering. With the last pages-not the very/proper end, I cried. I don't remember crying with a book before. I can recall books that put me sad or in a need of hugs, but really I don't remember actually crying. As a reader, you can empathise with Evelyn because of the depth with which it's built and how she is telling her path understanding her in every moment. It is a very valuable tool, she says that, at that moment, she had those opportunities and that is how she could resolve the problems, she doesn't regret.


Monique's character is also a luxury and of course, I was greeted for how she is and how she improves by her experience meeting Evelyn. She is so human and so respectful... I can relate to some of her emotions and desires. I believe that she is a great character who -let's face it, also smashes the patriarchy. She is bi-racial and she is trying to tell another's stories in the white world of the USA. She's a journalist and she's trying to make her career and make what she wants- for that, Evelyn is the greatest help that she could receive.  Let's hope that things change after this movement of Black Lives Matter, but it's still a very complex situation. 


This is such a great book! This passes the Bechdel Test with flying colours and also ALL the women characters are incredible. We're in front of a sincere, open conversation between two women, where one tells her history. It's amazing! I recommend it to anyone who wants a visual and sincere story. It has a lot of interesting things, so I'm sure everyone would find something really cool. 

Rating: 5/5

El invierno más largo, Cecilia Ekbäck

Buenas, señorxs! Cómo dice que le va, Marta? Yo vuelvo al espacio cuando se termina mi primer cuatrimestre en la facu. No entiendo cómo hacían lxs blogguers compas hace unos años cursando, leyendo y escribiendo. Admiración total. 
Empecé a escribir esto la noche del 8m, después de la terrible ola de femicidios que estuvimos viendo estos días y del miedo que me agarró frente a los privilegios y la impunidad que la sociedad patriarcal les regala a los opresores. Acompañandome en estos momentos estaba este libro, que remarca no sólo la fortaleza de las mujeres a través del tiempo, sino que también  no hay que dejar que nos gane el miedo. Llegando al final de estas páginas, respiré y pude ver que no puedo permitir que el miedo me mate en vida.

SINOPSIS
Laponia, 1717. Maija, su marido Paavo y sus dos hijas, Frederika y Dorotea, han emigrado desde Finlandia a la Laponia sueca, en la zona del monte Blackåsen. Paavo sufre de angustias y miedos incontrolables, y tuvo que abandonar su trabajo como pescador. Ahora la familia vive en una granja.
Una mañana, Frederika y Dorotea llevan a pastar a las cabras a la parte superior del bosque. Allí encuentran el cadáver de un hombre. Maija decidirá avisar de este suceso a los escasos y lejanos vecinos del pueblo que se encuentra a un día de distancia a pie, un lugar tenebroso y solitario que solo parece volver a la vida cuando las campanas de la iglesia convocan a la gente a través de la nieve. Es allí donde incluso los enemigos más antiguos de esa comunidad se reúnen y abandonan su aislamiento para verse de nuevo.
Maija irá conociendo a cada uno de los lugareños en su discreta investigación y se dará cuenta de que, así como la nieve oculta la tierra, sus habitantes esconden los más temibles secretos. Todos dicen que la muerte de ese hombre, quien resulta ser un miembro de la comunidad llamado Eriksson, solo puede deberse al ataque de un lobo. Pero ¿qué animal salvaje corta un cuerpo de esa manera, contan limpias y estudiadas heridas?

OPINIÓN PERSONAL

 Aunque al momento en el que lo terminé era mi sexta lectura, sentí que era lo mejor que había leído este año y no estaba equivocada. Está bien que hasta ahora terminé diez, pero sigue estando en ese puesto y me parece que, al menos, se va a quedar en el top anual porque, sinceramente, se lo merece. Tenía guardado este libro desde la última FILs que fui, allá por el 2016. Sí, increíble que haya pasado tanto tiempo esperando ahí. Me acuerdo que en algún inverno lo empecé pero por cuestiones de concentración mías no lo pude continuar. Habré leído uno o dos capítulos igual porque esta vez cuando empecé a leerlo quedé súper enganchada. 

 Este thriller/policial nace desde que unas niñas(una de 14 y una chiquitita de 10) encuentran el cuerpo de un hombre en el lugar donde llevan a pastar a sus cabras. Maija, la madre de las hermanas, cree firmemente que no es sano quedarse con cosas no resueltas y que hay que solucionar todo lo que podría sembrar miedo. Y es así como con solamente 3 días de haberse mudado y sin conocer a los pocos y lejanos vecinos, la finlandesa va a tratar de resolver todos los entuertos que los colonos han ido callando y escondiendo: creando y siendo el perfecto asidero para el miedo. 
 Esta mujer se hace, entonces, una de las grandes líderes de la historia por esta determinación fundamental de luchar por una vida mejor. Como decía en la introducción, creo que esa es una de las grandes lecciones (y tranquilidades) que me llevo de esta historia. Pero no es Maija la única mujer líder y determinada, contraria a los mandatos adultocentristas de la ficción histórica, la otra gran maestra que tiene este parte de la historia es la nena de catorce años. Frederika tras una visión tan chocante, empieza un camino que no sólo la lleva al crecimiento y la pone en un rol central en la trama, sino que la conecta con energías y otro pueblo migrante y originario de esas tierras.
 Este libro tiene un montón de mujeres fuertes con un rol activo y power en la historia, se nota una perspectiva de género interesante pero aún siendo fiel al contexto histórico.  Esto es fundamental para las novelas ambientadas en otras épocas y lugares. Quiero decir, no es que vas a abrir el libro y encontrate a una feminista empoderada del siglo XXI twitteando sin Twitter e instragrameando sin Instagram. Parece obvio, pero hay muchos casos donde se aggiorna demasiado la historia y deja de ser histórica. La autora maneja muy bien esto y nos podemos encontrar con mujeres que bien podrían haber sido reales porque son coherentes con su contexto, pero altamente fuertes y empoderadas dentro de su mundo y trayectoria. Ellas no vienen de las grandes urbes, aunque sí de un pueblo numeroso (porque tampoco es que había muchas ciudades), se mudan a un pueblo super perdido y todavía el mundo no es capitalista. 
Recordemos que esta parte de la historia transcurre en 1717, la autora sacó otro tomo después que sucede en 1800 en el mismo pueblo, aunque ya más conectado con las ciudades (y el mundo) y con otros personajes (obvio). No hay una conexión directa entre los personajes de las dos historias y no hay datos fundamentales, ambos podrían funcionar como libros separados, pero hay que decir que juntos hacen una combinación estupenda y completísima. Este otro título se llama "La oscura luz del sol de medianoche", se pueden leer en cualquiera de los dos ordenes. A mí me encantó empezar cronológicamente (y este es el orden que propone Goodreads) porque me parece que es la perfecta entrada para ir deglutinando el misterio (que extiende del asesinato en sí) y en el otro desarrollar otros puntos de vista de las distintas culturas/cosmovisiones y ver en qué quedó todo desde el primer lugar. Igual, si se empieza al revés se entiende y se disfruta un montonazo. 
Es muy interesante también ver la cantidad de temas que se van tratando. Ya mencioné esto en los párrafos anteriores de las diferentes cosmovisiones: es tan groso el poder de la historia que rescata una cosmovisión marginada por ser de los pueblos originarios sin perder ni el respeto ni la mística. Con estas cositas nimias de clasificación literaria no sé bien, tiene todo este condimento cultural que para los ojos de occidente tiene como algún tono de magia o fantasía, pero para mí no entra en ficción histórica mágica. La línea se me hace difusa pero no es "magia", pertenece a todas estas religiones/culturas que tiene cada pueblo originario. No está puesta como un condimento exótico ni nada así New Age pedorro. Además, trata el tema de la Iglesia como institución cuasi Estado en ese momento, también ve los grises y los negros. Resaltaría principalmente esos temas, pero todos están muy cuidados y le aportan un nivel de profundidad hermoso a toda la trama. 
Medio a modo de Trigger Warning les aviso que en esta lectura se toca abuso sexual infantil, pero es algo que no se narra explícitamente, se resuelve y se trata como todo lo otro: con respeto y delicadeza, pero sin restarle importancia. O sea, tiene la cantidad ideal para tratarlo bien y que cumpla la función en la historia y en les lectores. 
El modo de escritura de la autora es sublime, al tener todos estos elementos de la cultura/historia sueca, particularmente lapona, aprovecha para introducir algunos conceptos y palabras nativas que son poderosas y hermosas. Están tan bien hiladas y cierra tan bien en la historia, que terminé estudiando sueco por unos meses. El nivel de amor que cultivó en mí la saga se ve en eso también. Es una recreación excelente de esas tierras de la que mucha idea no tenemos, en un tiempo que ni imaginamos.

 Chiques, no se pierdan esta lectura porque es un re golazo y nos saca de los usuales seteos de las historias (llámese Estados Unidos desde los 80 a la actualidad) contados por la misma gente. Nos debemos el gusto de ampliar realmente nuestras bibliotecas y permitir que distintas personas nos lleven a lugares y situaciones distintas. Si lo vemos así, esta novela es un ultra combo: escritora mujer + no yanqui + lugar/tiempo no usual+ lectura feminista +pueblos originarios y cosmovisiones diferentes. Im-per-di-ble.  

Calificación: 5/5

6 años de este espacio

 Parece que fue ayer que tenía 12 años y empecé con esto. Es raro. Se me hace extraño pensar que lo creé cuando tenía 12, todavía no caigo. Pero sí, como dijo Abril(una de las mejores cosas que me trajo el blog) hace poco acá, seguro en una nostalgia poderosa, "las vueltas de la vida" nos llevan devuelta a los blogs. Con ella nos conocimos en el proceso, pero vamos transitándolo juntas desde mandarnos choclos por Wpp a jugar ajedrez online sin saber las reglas(hola, sí, acá estoy siendo ultra auto-referencial)
 Volviendo al tema, cree este blog en otoño: sé que parece una pelotudez, pero con el tiempo me dí cuenta que todos mis proyectos los suelo empezar en esta época del año. Son cosas que se fueron dando, pero creo que esta llegada de ideas masivas en esta estación, se deben a su hermosa luz y a la perfecta armonía en los vientos. No me parecen casualidades cuando lo pienso. Los colores van cambiando y todo cobra ese no sé qué que me hace entrar como en un estado de paz/relajación y me ayuda a ver más claramente los problemas o las cosas.
 Desde hace una semana aprox., estoy teniendo un montón de ideas de textos que quiero hacer y cosas que me parecen copadas para ir subiendo. Durante este tiempo estuve escribiendo algunas reseñas que nunca superaron el borrador; pero igual estuve haciendo unas reseñas medianas en Goodreads. Si les interesa eso, les aconsejo que me sigan/agreguen ahí. Puede que suba acá otras, pero como todo: se va a ir dando. "Que fluya como sangre de menstruación"
 Este año, este mes, empecé la facu y todavía me estoy acomodando. La verdad es que es un montón de material el que hay que leer y las actividades que hay que hacer, así que no sé si voy a retomar esa frecuencia de un post por semana. Voy a ir escribiendo lo que vaya teniendo ganas y subiéndolo, aunque todes sabemos que como adicta a la planificación en algún momento ponga una frecuencia.

Las cosas que pienso ir escribiendo:

-Reseñas en inglés y en español.  No me acuerdo si publiqué o no la entrada donde comentaba que terminé el curso de inglés que hice durante años(y que por un grupo de mierda, publicaba las reseñas los sábados cuando salía de cursar. Como para equilibrar la balanza, vio?) y alcancé un nivel B2 y C1. Después de tanto aprender de esa forma tradicional, quiero ir probando nuevas formas. En Goodreads, estoy haciendo esto también, pero más cortitas de lo que hacía antes acá. También estoy aprendiendo sueco, pero ese es otro tema jaja

-Listas de pelis. Pelis favoritas de X temática, nuevas ediciones de pelis feministas

-Escritos propios.

-Tips de fotografía.

-Artículos sobre menstruación. Hace poco empecé a hacer activismo sobre menstruación porque es algo que le pasa a la mitad de población y de lo que casi no se habla. Todos los cuerpos menstruantes pasamos por esto y creo que si sabemos lo que nos pasa, podemos vivir de una manera más libre. Recordemos: No todas las mujeres menstrúan y no todas las personas que menstrúan son mujeres. Igual con esto también tenía ganas de hacer un podcast, veremos qué onda.

Esta foto me la saque este otoño encuarentenada, estuve sacando un montón de fotos y mejoré un montonazo también. Es súper ultra proporcional.

Pd. Mientras se cargaba la foto pensé que sería lindo publicar los jueves porque es mi día favorito de la semana. No tengo todavía la frecuencia, pero como decía antes, que fluya.

Tomar las guitarras


En este momento, si sos mujer o disidencia y tocas la guitarra, estás gestando la revolución. La revolución de empezar a tomar un lugar dentro de lo que históricamente se nos fue vedado: ser creadoras de la música. En esta industria siempre quisieron que seamos grupies o musas, pero ahora gritamos “ya no más”.
 Julia Mengolini, periodista feminista argentina, dijo “Quiero ver pibas arriba de los escenarios, no las quiero más atrás de los camerines. Ya tenemos las herramientas para combatir esa opresión. No es fácil, pero las tenemos. Entonces ese privilegio, ahora pasa a ser una responsabilidad para pelear por la señora que vive en el medio del campo de Formosa y que la está violando su padrastro desde hace 20 años.”. Creo que esta es la arenga que nos llevó a muchas a tomar al fin la decisión de empezar a cumplir ese sueño de tocar la guitarra nosotras mismas y dejar de idealizar al chabón de arriba del escenario.  Julia además de decirnos que está la posibilidad de que ocupemos esos lugares-que no es menor-, nos remarca que es importante levantar las problemáticas y preocupaciones de las personas que transitan un mismo cuerpo de lucha. Por más que las cadenas de unas sean distintas que las de las otras, derribar trabas y privilegios siempre nos libera a todas, y si hablamos de tener la posibilidad de darle voz a narrativas es fundamental que tomemos la palabra para poder dar a conocer nuestras realidades.
El mundo de la música es hostil para las mujeres en todos lados por ahora, pero en EEUU con la farándula y la frivolidad como moneda corriente, es un desafío mayor. Cuando Taylor Swift se pudo finalmente posicionar en el mundo de la música, no tardaron en llover críticas que no tenían base en lo compositivo o en lo musical, sino en que quien estuviera haciéndolas y ganando dinero con ellas fuera una mujer. Despectivamente, entonces, crearon el término de “factor Taylor Swift” para maldecir un poco el empoderamiento femenino que podría traer que una piba del campo se haga famosa y que, entonces, miles se posicionaran como creadoras. Desacreditan todo su trabajo porque lo hizo una mujer, basta con ver el amable trato que tienen con Shawn Mendes o Ed Sheeran, músicos varones del circuito pop que también usan arreglos electrónicos, guitarras y hablan de romances.
El productor de Cosquin Rock, José Palazzo, dijo que no hay muchas mujeres que toquen bien, pero Barbi Recanati, una rockera argentina, denuncia que no todas las bandas de varones son buenas y que muchas participan en los festivales por acomodos y por complicidad con quienes los organizan (que, oh casualidad, también resultan ser varones). Lo que ella rescata principalmente es el fenómeno de multiplicación, identificación y proyección que se daría a gran escala si se aplicara el cupo en los festivales, ya que muchas mujeres verían esos festivales con cupo y proyectarían su propia banda. De esta forma, la calidad musical se renovaría y el ámbito se convertiría en uno mucho más interesante y diverso.
Desde hace 60 años que en nuestro país no se le da espacio a las mujeres en el rock. Cuando pensamos en les roqueres de acá de las últimas décadas, pensamos en masculinos(Spinetta, Charly, Ceratti, Pappo…) ni siquiera en su momento se les dio el lugar y/o el reconocimiento merecido a las mujeres. Para ejemplificar esto, los premios Gardel siempre premiaron a hombres, salvo en dos ocasiones desde su creación en 1999: Mercedes Sosa y este año a Marilina Bertoldi.
  Ante la afrenta y la violencia de todos los abusos y atropellos cometidos por bandas de varones hacia mujeres y minorías que estuvieron saliendo a la luz desde el año pasado, tenemos que defendernos y depurar el ambiente musical de esta forma de vincularse tan patriarcal. Tenemos que tomar las guitarras para poder renovar y cambiar definitivamente todos esos manejos tan naturalizados, pero sumamente violentos del circuito. Que la revolución feminista llegue a todos lados, principalmente a las industrias culturales que construyen nuestras realidades y nos permiten el derecho del ocio, y que nos deje abandonar el lugar de musas para darnos la libertad de ser creadoras. 
Marilina Bertoldi

Aguas


Me sumerjo en el agua como si fuera volver de alguna forma al útero. Renazco en cada subacuático, los pulmones se me llenan de vida en cada brazada, admiro los anillos que crean mis dedos al entrar al agua, miro las burbujas de la respiración paulatina. Después de cuatro años de no nadar, volver es casi como renacer. A medida que avanzo los pensamientos se aclaran y pareciera que vuelo.  Los pies van y vienen a su propio ritmo, divertidos de retomar ese vaivén acuático.
Llego al otro extremo, terminamos. Les compañeres van llegando y se acercan demolides a las botellas. Un chico de nariz aguileña, con aspecto de cuervo mira, evalúa y se va acercando cual ave carroñera. La profesora da una actividad tranquila: 100mts de pecho. Salgo y vuelvo a mi ciclo de admiración. Es increíble que haya pasado tanto tiempo distanciada de algo que me hace tan bien. Ya en los últimos metros se me escapa una risa, que viaja en una burbuja para explotar distención en alguna otra parte.
Tomo un poco de agua y el cuervo viene agotado. Con mirada lasciva reflejando las ansias de una nueva conquista, empieza a tratar de entablar una conversación. Se embarra y contradice a las pocas palabras, el silencio lo confunde y una respuesta sarcástica lo termina de descolocar. “Nunca te miré mucho, me resultas conocida pero no... Bueno, sí, te estaba mirando. ¿Sabés por qué te miraba?” Se me levanta una ceja, ¿qué pelotudez llegará a decir este intento de langa? Pensé en una o dos, divertida ya de tanto paki.
  -Porque me molesta mucho que una mina sea más rápida que yo. Lo mismo me pasó con ella -Mira a la profesora, de unos dos años más que él-, no la pude alcanzar nunca.
El tablero se da vuelta y la respuesta me descoloca a mí. Ni siquiera el cloro pudo secarme tanto alguna vez. ¿De verdad me está diciendo eso? ¿De verdad es tan de manual esto? Si lo contara, parecería mentira de tan burdo que es.
-Y, encima, ¿cuántos tenés? 15-16, ¿no? - continúa envalentonado por poder al fin decir eso. Casi que se podía ver el pensamiento en sus ojos: “a esta la hago comer de la mano como buen macho dominante”
-16 recién cumplidos. - contesto sin dejar el shock de tal repentino arranque.
-Bueno, y encima sos una pibita de 16 años… y sos más rápida que yo. – agrega, casi con la libido en la lengua, el fiel seguidor de “La cátedra del macho” de Coco Sily. - Ahora hice trampa porque te quería alcanzar… Me fui en pique de crol una parte y no te llegué ni a tocar los pies.
Si el músico facho es un milico con guitarra, éste es un macho con patas de rana. Me quedé en silencio, viendo el ejemplo de machismo teórico más claro del mundo. Los galgos de ese esquema patriarcal de relaciones tóxicas tirados, me asquearon. El agua se volvió hielo duro y denso. No le respondí con el machismo internalizado y con la complicidad que esperaba, ni siquiera el atisbo de una sonrisa se divisaba en mi cara. El de la nariz de águila lo supo y tomó agua, un poco para hidratarse y otro poco para disolver la tensión del aire. No era su día de aciertos, se ve.
Hicimos algunos metros para elongar los músculos y salimos. Ni el agua ni el juego de burbujas pudieron volver a distenderme.
Todavía dura de tantos impactos, caminé hasta casa. Y recién ahí, a metros del portón naranja tan distinto al fondo celeste de la pileta, se me ocurrió el revés pichotesco que canalizaba toda mi inverosimilitud y toda mi bronca: “¿Sabés? Además de ser mina, tener 16 años, no nadar desde hace 4 y, adiviná, ser feminista, soy más rápida y más estable que tu masculidad.” Hubiera sido letal.



Foto: Simone Manuel, primera nadadora afroamericana en ganar los Juegos Olímpicos 

Preparadas contra la impunidad

 Lo primero que piden quienes quieren defender abusadores/violentos es que hagas la denuncia "ante la justicia". No se preocupan por tus tiempos ni procesos: ir a denunciar es duro, pero también puede ser sanador cuando une está liste.
 Contar cosas que para vos son dolorosas o traumáticas, es difícil. Más si se lo vas a contar a alguien que nunca viste o cuando peritos/fiscales tratan de preguntar cosas para que te equivoques. No es fácil denunciar. Y no estamos preparades inmediatamente después de episodios fuertes para enfrentar todo eso, aunque los funcionarios cuestionen si pasa mucho tiempo.
Frecuentemente es argumentado que es muy grande la cantidad de denuncias falsas, tanto que ese es el discurso más dominante cuando hablamos de violaciones o abusos. Nadie que no necesite denunciaría porque no es una situación grata y son cosas serias. ¿De verdad alguien mentiría con algo así?
 Luciana Peker, periodista y desde hace más de 10 años acompañante de denunciantes por abuso/violación, dice que las denuncias falsas son un mito. En esta línea, Alejandra Morcillo, directora de Violencia Familiar del Ministerio Social de Córdoba, declaró que asisten integralmente a 10.000 víctimas por año y que los hechos denunciados siempre fueron reales. Aparte hay que mencionar que muy pocos de los hechos llegan a denunciarse.
 Hacer hincapié en las denuncias falsas, ayuda al descreimiento sistemático de las víctimas y hace que sea mucho más difícil hablar, allanándole así el terreno a los violentos de siempre. Hay una costumbre súper establecida en nuestra sociedad de cuestionar y revictimizar a las víctimas: en el día a día, en funcionarios no capacitados con perspectiva de género, en los medios... De los abusos no se habla, pero cuando se hace, es para cuestionar qué tan víctima se es. Es decir, esto es otra forma de proteger y elegir el lado de los violentos. Revictimizar es ser cómplice.
 Cuando una está lista y puede bancar el peso de la decisión de denunciar, es una acción que por toda la seguridad y entereza que da. En esta sociedad que cuestiona tu palabra, poder contar tu historia y defender tu verdad es un gran alivio. Además es el aporte que podemos hacer para sacarles la impunidad a los machos y que, en todo caso, ellos sean los que vivan con la vergüenza y los cuestionamientos. Nosotras luchamos por una vida digna y en paz, sin impunidad y privilegios para quienes deciden lastimar.


Y ahora que estamos juntas


En la marcha del Encuentro Plurinacional de Mujeres, Lesbianas, Travestis, Trans, Bisexuales y NoBinaries estamos todes. Todes somos distintes, pero sabemos que para estar ahí no sólo tuvimos que tomar un bondi o un tren. Fue mucho más: la vida misma



Salí de mi casa con mamá y el pañuelo en la cartera, como siempre. Para llegar a La Plata tuve que tomar dos micros, pero diría que no fue sólo ese el trayecto. Para que el 13 de octubre yo haya ido al Encuentro pasaron muchas cosas y recorrí más que los 45km que separan mi casa de la ciudad de las diagonales.
Fueron años y años de búsquedas y cuestionamientos.
A los 8 había cosas que no me cerraban como la distribución nada equitativa de las tareas de la casa. Pero no fue hasta que vi en Encuentro un documental sobre Malala Yousafzai que entendí que el problema era mucho más grande. Desde ahí empecé a formarme en el tema de género muy de a poco. La palabra feminista seguía siendo una mala palabra, de esas que NUNCA se pueden decir.  A los 14 cuando todas mis amigas ya habían dado su primer beso, a mí no me cerraba la obligación de besar a un varón, pero terminé cediendo porque sentía que una no puede ser siempre “la rara”. Lo mismo pasó con la depilación: a esa edad ya los pelos estaban socialmente desaprobados y había que sacarlos sí o sí.  A los 15 no quise ser princesa, estaba pensando en otras cosas. Cuando debatía o simplemente pedía respeto o los derechos básicos para un ser humano, me decían “feminazi”. Primero lo negaba, explicaba, me ponía nerviosa la desinformación y esos ataques “sin sentido” me ponían de los pelos. Después de unos cuantos “feminazi”, llegué a la conclusión de que “feminista” no era una mala palabra, era la única opción para poder ser libre y yo ya estaba en ese camino, quería eso para mí y para todas las otras. Creo que esa es una de las primeras nociones que tengo de que, como siempre decimos nosotras, lo personal es político. También que ese “insulto” era un odio/miedo hacia la independencia y la libertad de le otre a decir lo que piensa.
A los 16 leí un montón de cosas, me nutrí de perspectiva de género y de teoría queer. Aprendí sobre mansplaining, “hacer gas de luz”, amor libre, pansexualidad y distintas diversidades sexuales. Con esos recursos pude liberarme de un montón de cosas y creo que pude ayudar en la liberación de otres. Recién ese año puede sacar del closet mi amor al pop y a Taylor Swift, a quien escuchaba en secreto por toda su reputación y el desprestigio del género. Cuando mostré mi apoyo a la Comunidad LGBTIQ+, me trataron de rara y tuvieron “miedo” de que no fuera hetero. Spoiler: cumplí 17 y al poco tiempo descubrí que no era paki.
Transitando la vida como mujer en una sociedad patriarcal, el feminismo me salvó de un montón de cosas: cuando no quise tener sexo, me validó; cuando me acosaron en la calle, me abrazó; cuando sufrí un intento de abuso sexual, me contuvo y me dijo que el problema no era yo; cuando nadie de la que consideraba mi familia (salvo mi heroica mamá) me creyó, el movimiento me dijo que no estaba sola, que nos había pasado a muchas y que me creían; me dio una familia nueva, un montón de mujeres me adoptaron y me eligen para compartir su vida; me acercó a un montón de cosas y de personas; me hizo sentir libre y con mucha fuerza; me hizo pensar cosas que nunca se me cruzaron, me enseñó a hablar, a decir lo que pienso, a respetar a cualquier otre y sentirse orgullosamente diversidad… El feminismo me abrazó y me enseñó sobre el derecho a ser felices. Aunque sólo me hubiera aportado eso último, creo que valdría más que la pena. ¿Qué es más importante que la esperanza, el acompañamiento y la determinación de una realidad mejor?
Luego y mientras esos abrazos, yo también abracé a otres porque el feminismo es eso: una red de amor y sororidad. Sembré ideas, debatí para que pensemos juntes, consolé, me encontré con compañeras que necesitaban saber que no estaban solas... Aunque algunas de esas compañeras que no estén en la misma línea ideológica (ahora capaz que se sienten a apeladas por los pañuelos celestes, por ejemplo), siempre vamos a estar con ellas porque nosotras somos transversales y al feminismo lo practicamos en cada acto de acompañamiento y amor a le otre. Siempre vamos a estar. Siempre voy a estar abrazando para sanar(nos). 
Ese día de principios de octubre estuve ahí marchando por todes, por les que estamos en la lucha y por las que todavía no pudieron abrir los ojos. Marché por todas nosotras, por todes para poder tener un mundo más justo.
En 1 y 60, donde nos dimos cita para empezar a marchar, había un montón de otras personas. Todas apretadas, estábamos ahí porque a todas en algún momento nos abrazaron y por eso pudimos empezar a abrir los ojos y ver. Ahora sí que nos ven, ahora sí que nos vemos. En cada metro de marcha, en cada mirada cómplice en la calle, ahora nos reconocemos y sabemos con una certeza absoluta que por más distintas que sean nuestras historias, ahora estamos acá juntas.
Siempre que vamos a La Plata tenemos que tener cuidado con las diagonales porque te llevan a lugares inesperados. Me da la sensación de que llegamos cargando nuestras historias como si hubiésemos tomado la diagonal 74: medio por las serendipias de la vida terminamos ahí, hermanadas. Esas diagonales nos juntaron en la misma lucha.
Para llegar ahí, las compañeras de toda la Argentina no viajaron solamente todos esos kilómetros. Para poder estar ahí hicimos un largo camino que excede tiempos, cuerpos, personas y lugares. En ese momento no sólo comulgamos nuestras trayectorias, llevamos en el fuego de nuestra alma todo lo que otres nos supieron aportar desde los principios de la historia. Llevamos con nosotras el derecho al voto y los ideales de Evita, la determinación y la fuerza de Juana Azurduy, la valentía de Virginia Bolten y de tantas, tantas otras.
En ese momento, en cada paso que dimos en esa marcha, en cada palabra y mirada que compartimos se encuentra el fruto de todes les que lucharon y será la semilla explosiva para la igualdad y la justicia social que nosotres les vamos a regalar a nuestres hijes.




Nov. 2019
Natalia Rótolo

El lenguaje como constructor de realidades



En estos tiempos en los que nos replanteamos todo lo impuesto y que estamos deseoses de una sociedad más igualitaria, el primer paso que tenemos que dar es apelar a lo más básico, a lo que nos hace humanos: nuestro poder de construir las realidades que transitamos con las palabras.
Liliana Bodoc dijo, cuando le entregaron el Doctorado Honoris Causa en la UNCU: “Las palabras, el silencio y los símbolos, sustento de la literatura, no son una construcción ilustrada, no son resultado de la erudición… Es la cultura toda la que bombea ese caudal.”. Los seres humanos somos seres sociales, por ende, somos cultura viva. Y nuestro lenguaje, la forma en que comunicamos nuestros sentires y que da lugar a nuestra identidad, es un espejo de eso.  A pesar de que haya gente que se resigne a las modificaciones lingüísticas amparándose en que se perdería lo literario, ¿no podríamos pensar que si liberamos al lenguaje llegaríamos a una mayor creatividad y representación? Los cambios que atraviesa nuestra sociedad se ven reflejados, en mayor o menor medida, en el lenguaje. Mientras que los neologismos definen nuestras problemáticas y qué pensamos, la gramática del idioma define cómo vamos a estructurar lo que nos pasa y cómo vemos el mundo.
La perspectiva de Lengua y Literatura en Argentina tiene como eje el denominado “Reflexión sobre los hechos del lenguaje”. Desde este punto, podemos cuestionar cómo se transformó el castellano cuando viajó a América de mano de los sanguinarios conquistadores. En este caso, el lenguaje se fue adaptando a través del tiempo a la forzada nueva comunidad de hablantes. Así fue como fuimos dejando los “vosotros”, los “dícese” y demás formas del castellano antiguo. María Julia Amadeo, magister en Ciencias de la Educación y Directora de Planificación de la Calidad Educativa de la Dirección General de Escuelas, hizo referencia a la apropiación social del lenguaje: "Primero debemos considerar que la lengua es un instrumento para el uso de los hablantes y que tiene en sí misma todos los recursos para responder a sus necesidades comunicacionales. En este caso, algunos hablantes o colectivos necesitan dejar explícito en la lengua algunas inquietudes que no son de origen lingüístico, pero sí socio cultural, como es en este caso la visibilidad de género".
Para ejemplificar esto, el colectivo afrodescendiente exige que la lengua no sea racista con el uso de expresiones como “trabajo en negro” para referirse a la explotación, al anonimato y a malos contratos de trabajo, y el colectivo feminista y LGBT+ cuestiona la anulación de los géneros no-masculinos en el español, buscando arribar a un lenguaje inclusivo en esta época donde las clasificaciones mujer/hombre quedaron anticuadas. “(…) pensar en la ruptura de los cuerpos y los géneros implica también un lenguaje para explicar lo que escapa del binario”, alega Mario Vargas, sociólogo y activista LGBT+.
Si bien la RAE siempre tuvo en claro que el lenguaje se adapta a las necesidades de les hablantes y por esto agregó 1697 palabras entre 2007 y 2011(entre las cuales se encuentran los anglicismos tan usados: blog, friki, spanglish, dude y cripear), aún en 2019 no ve que el lenguaje inclusivo sea realmente masivo. Tampoco reconoce la disparidad de nuestro idioma y niega la necesidad de incluir desde lo más básico e inherente de la naturaleza humana: la palabra.
El lenguaje está vivo y le pertenece a les hablantes, ninguna organización, mucho menos una colonialista que haya abalado la masacre de otras lenguas, puede determinar lo que es o no correcto de usar. Romper con el binarismo de género y con las demás opresiones que llevamos en lo más profundo de nuestra habla, es hacer al menos la mitad del camino hacia la igualdad social porque la forma en la que contamos lo que nos pasa, es, en definitiva, la construcción que hacemos de nuestra realidad.

A la hoguera- Crónica

Hola, vengo a compartirles esta crónica que escribí hace unos meses. ¡Espero que les guste!

“A la hoguera”
Salgo con la bicicleta con fuego por pies y con muchas ganas de encontrarme. Esto deja que el viento pueda borrar las sensaciones de malestar que me inundan.
 Las calles van pasando rápidamente. Las imágenes pasan volando por mis costados. Nada es estático. Llego finalmente al lugar donde pasé tanta vida. Me dirijo a mi lugar favorito del bicicletero, pero a diferencia de las veces anteriores, cambié de bici y de vida. Veo que la cana sale de su cabina, con el letargo que todes tenemos un miércoles a las 15hs de la tarde. La planilla que está en sus manos amenaza.
 Pongo la cadena y mientras guardo la llave en mi morral anaranjado. Los ojos marrones profundo de esa mujer policía tenían guardados incluso superficialmente una pesada moral. “Buen día”, sale melodiosamente de mi boca. Áspera contesta y pregunta en un graznido “¿Sos mayor de edad?”, medio adormecida por la calma y los colores de ese lugar respondo que no. Inmediatamente sus facciones cambian y me doy cuenta de mi error. No pareciera tener mucho lugar para la sonrisa. Con tono de militante de la clandestinidad, me cuenta que no dejan entrar jóvenes solos.
-¿Sabés que este es un lugar privado?-apuñala- A los de 17 y 18 no los dejamos entrar solos. Capaz te confundís porque los fines de semana sí. Las chicas están haciendo desastres… Rompieron todo, ¡hasta los baños!
Me acordaba cuando decía esto de una animada charla en Córdoba. Una mujer de unos casi 40 años hablaba del negocio que hacían esas santas monjas con los abortos clandestinos y con una estampita de la Santa Abortista revoloteando de mano en mano, las mujeres-ya adultas- soñaban con vengar hipocresías. Durante los debates, en muchas de las paredes de ese recinto sagrado se pegaron papeles de “Sí a la vida”.
 Mientras pienso en esas rebeldías de la franja de la prohibición, los puñales siguen saliendo.
-¿Te pensás encontrar con alguien?-mira esperando que le confiese un plan súper producido de una orgía. Contesto que no y me callo todas mis preguntas(¿encontrarme conmigo misma no cuenta?). Con una moralina asesina en los ojos me cuenta el plan de las malvadas “parejitas”. -¿Qué venís a hacer acá?
Ahí llegó el colmo de la cuestión. No pude evitar mirarla con todas las sensaciones que tenía. Respondí todavía incrédula con la respuesta vaga de la monja de informes. Consideró que la respuesta fue lo suficientemente aceptable como para cumplir con su bondad del día, así que muy ceremoniosa me deja pasar. Me doy vuelta y sigo mi camino, pero ella me grita que se olvidó de algo: me da un sermón con una veintena de reglas y me pide el nombre y el DNI.
 Respiro y me alejo. Ya no llama. Son las 15.20 y ya puedo empezar. Voy cumpliendo la regla de no pisar el pasto y me siento a escribir en un banquito, de repente unas señoras pasan hablando muy alto y caminando sobre el pasto: tendrían dos multas. Empiezo a caminar otra vez y encuentro en uno de los caminos a un chiquito de 9 años, caminando completamente solo y observando todo a su alrededor. Una “parejita” de unos 30 años elige un banco más allá, se acomodan e inmediatamente empiezan con esas cosas de “parejitas”. Si tuvieran 17 años eso equivaldría a una expulsión sin dubitación alguna.
 Las letras no paran de brotar en mi cuaderno, la claridad comienza a surgir. Las señoras de antes pasan por uno de los senderos cercanos con el nenito ese. Paran en un árbol con un montón de hojas secas. Corren a una batalla otoñal. Luego de un rato el chico agarra un palo y empieza a golpear los árboles que rodean el cementerio. Una de las señoras entra y lee las tumbas. Increíble es la cantidad de infracciones que acumulan.
 Termino de escribir, voy al bicicletero, saco mi bici y mientras saludo a la que en definitiva es también trabajadora, me pregunto si le debo informar todas las infracciones adultas o supervisadas que hubo.
Desisto de la idea y pedaleo hasta casa. Hago una parada para cargar la SUBE en la lotería. Mientras espero, hablo con uno de los hombres siempre instalados ahí y aprovecho para militarla. Llego a casa y abro las ventanas para seguir aireando el alma. Todas esas letras cultivadas esa tarde se prendieron en un fuego a las 18.30.





🌈🌈🌈🌈
Espero que les haya gustado 
¡Nos leemos!
Nati

A la hoguera: Se deshace lo que se detesta 






Estoy Harta, Marta #2: Test de Bechdel

 ¡Hola! Como les decía en la entrada de Whip It (hace mil años, casi), hay varias formas de detectar un machismo base en el mundo audiovisual, pero nos vamos a centrar en ésta que es bien sencilla y que es la más conocida, dentro de todo. Cuando el año pasado estábamos haciendo el Estudio de Caso sobre Mujeres en el Mundo Audiovisual, investigando bastante, dimos con este test que ninguna de las dos conocía y que nos costó bastante encontrar. Un tiempo después ya se está hablando más sobre los machismos en las producciones, pero todavía no alcanzamos un nivel de análisis profundo de estos. Nos falta hablar y cuestionar mucho, así que hacia allá vamos.

 Entonces, esta forma de testear surge a partir de un cómic de una ilustradora(Alison Bechdel) en 1985, aunque la idea nace también con su amiga Liz Wallace. En la historieta Unas lesbianas de cuidado/Dykes to watch out for dos mujeres hablan de ir al cine. Una cuenta que sólo ve películas que cumplan con tres requisitos básicos:
1. Tiene que tener al menos dos mujeres
2. Que en algún momento se hablen
3. Y que el tema de conversación no gire en torno a un hombre



 Así que para pasar el test las películas tienen que pasar por esas tres mínimas cositas. Vamos a ir explicándolas:
1. Tiene que haber al menos dos personajes femeninos para equilibrar un poco la balanza y no poner a sólo una mujer entre todo un mundo de hombres. Cuando esto pasa se llama "Principio de la Pitufina" y es un recurso lamentablemente muy frecuente. Considerando todos los sentidos que nos trae, es muy grave que estemos tan en contacto con estas narrativas. Nos dan el mensaje de que estamos solas, que el mundo es de los hombres y que nuestros amigues sólo pueden ser varones o estamos rodeados de ellos, al menos, y no nos queda otra.
Hay una variación que se añadió un tiempo más tarde: esas dos mujeres deben de tener nombre. Sino, no serían relevantes o no tendrían entidad propia. Pueden hablar dos extras femeninos súper marginales para la trama que no le aportan nada a la historia y el punto se "cumpliría" o también podría pasar, por ejemplo, que un personaje femenino venga de la nada y aporte algo y no sepamos bien de dónde salió ni bien quién era. O bien, también podría quedar relegada su denominación al parentesco que tenga con uno de los otros personajes, que viendo la brecha de género, tienen la mayoría de las chances de ser masculino.
2. En Stranger Things 2 pasa que hay más de dos personajes femeninos, pero cuando se incorpora otro personaje femenino de la misma edad, el personaje por "celos" o lo que sea, no le habla. En algunos momentos la nueva intenta hablarle y Eleven(la que ya pertenecía) no le contesta. 
 Esto genera otra vez ese pensamiento inconsciente la enemistad entre mujeres, la ausencia de la capacidad de colaborar entre nos y que nuestro principal fin es el amor/atención de los varones.
3. En la misma línea de lo anterior, que cuando hablen puedan expresar la gran variedad de temas/intereses y problemáticas que tenemos como género. Podemos ser heterosexuales, podemos estar enamoradas/atraídas por un hombre, sí, por supuesto. Pero eso no nos define y no lo es todo, somos seres amplios y podemos hablar de miles de cosas. La consigna dice que la conversación no gire en torno a un hombre, no especifica la relación. Y eso está muy bueno porque nos sirve para darnos cuenta que tal como nosotras podemos hablar de distintas cosas, también podemos hacerlas y tener proyectos que no necesariamente incluyan a hombres. Oh, novedad, podemos hacer cosas y hablar sobre una gran variedad de temas sin la aprobación o la presencia de una figura masculina.



 OJO: Esta regla no dice si una peli es  o no machista, tampoco si es o no feminista. Varias pueden pasar el test y seguir siendo machistas, o al revés, tener un guión feminista y no pasarla. Por ejemplo, Friends que tiene bastantes cosas machistas, la pasa y The Big Bang Theory  hasta la temporada 4 cumple con el principio de la Pitufina, luego en las siguientes temporadas añaden más personajes femeninos y pasa el test, pero sigue siendo machista.  ¿Y esto por qué? Porque el test solamente se hace cargo de evaluar la brecha de género en las películas. Es decir, la poca (o nula) representación del género. Más adelante también podríamos hablar de qué representación del género tenemos teniendo en cuenta que la gran cantidad de guionistas/directores/equipo detrás de cámara es masculino. Pero por ahora vamos a enfocarnos en esto, de a poco, Marta!
 Hay un montón de cosas que tenemos instaladas y re naturalizadas, necesitamos repensar todo esto para alcanzar una liberación también en el terreno de lo real. Acá podemos ver la poca representación de las mujeres y su voz en el cine. Ni hablar si decimos de mujeres negras o trans.
  Durante estos años distintas mujeres del mundo audiovisual han dado su mirada y han creado sus propios tests.  Someter a sólo un test suele ser poco, porque el mundo de crear producciones es amplísimo: tenemos a les que están detrás de cámara( y acá a quienes dirigen cada sección), a les que están en cámara(y quiénes son los que se están mostrando-blanques, negres,trans,cis,etc.-), qué tipo de representación crean, qué se dice desde los guiones... Banda, banda de cosas.  FiveThirtyEight se encargó de esto y en este artículo sometió a las películas más taquilleras de 2016 a varios tests. Primero al de Bechdel, pero luego a un montón que crearon otras personas del mundo audiovisual y que las analizan desde distintos focos. El artículo está en inglés, pero si no saben, desde Google Chrome se puede traducir la página completa. Algunos son: El de Rees Davies ( 2 o más mujeres en cada departamento), el de White( la mitad de las direcciones de departamentos tienen que ser de mujeres, la mitad de los miembros de cada dpto también y la mitad del elenco), el de Waithe(hay una mujer negra en el trabajo, quien está en una posición de poder y tiene una relación sana), el de Villalobos(tiene a una latina protagonista y a otra  latina mostrada como educada, profesional, que hable sin acento en inglés y que no esté sexualizada), entre otros.




 Una habitación propia de Virginia Wolf ha sido la base para que Bechdel y Wallace se hayan puesto a pensar sobre la representación de las mujeres en las producciones culturales. En el ensayo de la escritora(que espero leer pronto) se cuestiona que en la literatura siempre conoce a las mujeres por la relación que tengan con un hombre. Les dejo el fragmento. Aunque antes, me encantaría resaltar cómo nos vamos empoderando unas a otras, cómo nos damos materiales para el cuestionamiento de
cosas y nos hacemos partícipes, muchas veces sin saberlo, de los procesos de liberación de las otras.
"Todas estas relaciones entre mujeres, pensaba, y evoca rápidamente la espléndida galería de mujeres ficticias, son demasiado simples. (...) E intenté recordar algún caso en el curso de mis lecturas donde dos mujeres estuvieran representadas como amigas. (...) Ellas son ahora, y lo fueron entonces, madres e hijas. Casi sin excepción se les muestra debido a la relación que tienen con los hombres. Era extraño pensar que todas las grandes mujeres de ficción fueran, hasta el día de Jane Austen, vistas no sólo desde el otro sexo, sino también únicamente en su relación con el otro sexo. Y qué pequeña es esa parte en la vida de una mujer..."


Hay una página, que puede servir como guía inicial y básica, que dedica su espacio a que las personas digan si las pelis pasan o no el test. Es https://bechdeltest.com/ . A mí mucho no me termina de convencer porque, aunque muches han marcado como incorrecta la clasificación, antes de que se estrenara habían puesto que Wonder Woman (2017) lo pasaba. Esta peli, por más que tenga un discurso feminista y sea una figura femenina potente, no pasa el test. Esto es parte de lo que hablábamos antes.


Bueno, esto es todo por hoy y en cuanto al Test de Bechdel.
Espero que les sirva para, de ahora en más, repensar las producciones culturales que vemos desde la cantidad de femeneidades que vemos ahí representadas.
Les quiero
Naty🌈🌈



Estoy harta, Marta #1

 Les pongo en situación: amigas de toda la vida, noche de pelis, Netflix y pizza fría.
 Mi amiga y yo nos pusimos a ver unas cuantas pelis porque nos encanta el cine desde muuuy chiquitas. Mientras comíamos en familia, empezamos a ver una de acción post apocalíptica(si hay tiempo hablamos de esta, par dios, amiguee), después empezamos la noche de pelis oficialmente: prendimos y ubicamos la compu, pusimos el colchón y los almohadones y abrimos Netflix para ver qué onda. Yo no tengo, entonces muy bien no sé qué hay, primero elige Sele y nos vamos turnando para elegir. Bueno, estrenamos la noche con una juvenil ¿"romántica"? : El stand de los besos.
 Semanas antes había estado hablando con Agus, una amiga del cole, y me dijo que ella la había visto cuando fue el hit de la peli en una situación muy parecida: juntada de amigas mujeres adolescentes. Nuestras amigas no son de cuestionar tanto los productos culturales, no tienen muy avivada la mirada crítica en ese aspecto. Me comentó que era tremendamente machista, sumamente tóxica y empezamos a hablar básicamente de lo que quiero hablar acá, en Estoy harta,  y de cómo carajo les jóvenes somos el blanco al que más apuntan. La gran parte del contenido que se difunde con más hincapié está dirigido para jóvenes y en la gran parte de los casos es machista. Basta con ver los estrenos del año pasado que tuvieron más impacto y los estrenos de este año que están promocionando ahora.

 Bueno, como sea, le pusimos play y a los pocos minutos ya se empezaba a notar lo tóxico que iba a ser eso: empieza y a la piba le pasa algo con los pantalones del colegio, así que se pone una pollera que le queda ultra chica para ir. Los pibes la cargan y le tocan el culo, el hermano de su mejor amigo caga a piñas al pibe que la tocó y después adopta una actitud re paternalista. La piba se podía defender sola y, en todo caso, si el chabón le pensaba dar una mano, no era necesario hacerse el macho y reventar a todos golpeándolos- como siempre se espera del "macho". La voy a spoilear porque que sé yo, no vale la pena, a menos que te quieras enojar; así que si quieren verla salteense esta parte. La peli sigue así, lo más tranka entre obsesión y obsesión. El chabón tiene conductas súper súper súper obsesivas y manipuladoras, es el personaje de "chico malo pero internamente tierno" que siempre nos vendieron y que siempre comprábamos. Mi amiga suspiraba de deseo cuando el bad boy de turno se hacía el macho o cuando al fin mostraba sentimientos, aunque claro que sin responsabilidad afectiva porque eso sería de gay, ¿y qué puede ser peor que ser gay para un macho que se digne? Eh?! NADA.  Hablando del tema, las escenas donde aparece la Comunidad son siempre para el disfrute/consumo de heteros o, directamente, hombres hetero.

 Como sea, él no es el único personaje que atrasa: diría que todes les personajes tienen algo muy choto que enseñarnos. El mejor amigo/El hermano del bad boy está la gran parte de la película "prohibiendo" o penalizando la sexualidad de su amiga, tipo parece que desde hace bastante le gusta el hermano, pero tienen esta regla entre elles de que les hermanes están prohibides(aunque creo que la chica no tenía hermanes, chas bum). Eso le da el nudo re principal a la peli, entonces vemos el sufrimiento y el callarse lo que le pasa a la chica, un montón donde juegan y se seducen. En este punto tenemos cosas re turbias y escenas re sexualizantes para la mina como por ejemplo, una escena donde entra al baño de hombres donde están todos los machos pajeros del equipo de fútbol/rugby y se saca la remera y se la tira a ellos, quedando en corpiño(DATO: en la gran parte de la peli ella está sexualizada, ya sea por forzar escenas con poca ropa o donde se intenta desnudar. El cuerpo femenino así sí vende, parece), sólo para darle celos al chabón y hacerse un poco "la rebelde": obvio que el chico malo se re enoja y se pone aún más paternalista.  Después tenemos una gran parte de el hermano mayor negando sentimientos, haciéndose el duro y jugando un poco a estar y otro poco a no estar, sumado a las escenas donde le dice que es como una hermana a la que le tiene unas re ganas. ¿Incesto?. Cuando ya se van asumiendo, empieza todo el rollo de ocultar la relación y boludear a todo su entorno, al mejor amigo no le cuenta sino que él se entera. Entonces, "cortan" con todo el sufrimiento hetero mundial porque en realidad "se quieren" y es de buenes amigues guardarse las cosas y reprimir sexualidades.


 Ya al final, el amigo recapacita y deja que el hermano se "quede" con su mejor amiga... Medio que después de todo ese tire y afloje tan dramma, aparece la complicidad de machos(aunque a este siempre lo muestran como el débil y sensible) y podríamos decir que la entrega
En la escena final, la protagonista dice "siempre le voy a pertenecer a Noah"(el chico malo). Tenemos que dejar de instalar y reforzar esta idea de que el amor es pertenecer a otre y que implica sumisión. Cuando une quiere a alguien, elige compartir momentos y por supuesto que siempre va a haber algo que nos recuerde a elles, pero es por la marca del cariño y del tiempo juntes, no por ser como un objeto de otre. EL AMOR NO ES POSESIÓN. Cuando las relaciones se vuelven tóxicas y violentas, hay que salir de ahí. No hay que permitir que pasen esas actitudes o, como acá, que se romanticen.
 Esta peli es el manual para ser el macho más pija de todos y la mina más sumisa y boluda del planeta adaptada al siglo XXI. No es algo que yo, particularmente, quisiera difundir entre mis amigues y todas las personas. Pero bueno, adivinen qué película lanzó el 14 de febrero que va a tener una secuela. Sep.

Sele me cuenta que la ve re seguido a la peli esa y me da un toque de panic. Siento que estas producciones nos pueden hacer mierda en nuestras vidas si no nos ponemos a pensarlas y a desnaturalizar lo que vine en el interlineado. Cuestión que elegimos otra peli, me tocaba a mí. Bajé un poquito y estaban las relacionadas, ahí vi "A todos los chicos de los que me enamoré" y me acordé de toda la movida y la moción que había por los libros en la comunidad blogueril lectora. La pusimos.

 Acá también pasan un montón de actos patriarcales, pero son menos o, en comparación, me parecieron menos graves. Una de las primeras cosas que aparece y me gustaría plantear como problemática es cuando la protagonista tiene un auto y lo quiere manejar para ir al colegio con su hermana. La nena, que es algunos años menor, se pone casco y exagera un montón las "precauciones" porque va a manejar la hermana. Seguido de eso, le dice que ella no va a viajar en auto a menos que la prota se consiga un novio que maneje. Creo que lo choto de la escena se explica solo, pero por las dudas, vamos a aclararlo: primero establece ese concepto tan malo y lamentablemente tan común de que las mujeres no sabemos manejar o que incluso si tenemos registro, conducimos mal; después nos sigue enfrentando a las mujeres, no hay un mínimo de solidaridad de la más chica para ambas mejorar en el trayecto, bah: en ningún momento hay sororidad entre las chicas- muchas encima son hermanas entre sí-, así es como se instala esa ideita letal de que "el peor enemigo de una mujer es otra mujer"; se presume la heterosexualidad, la protagonista se tiene que conseguir un NOVIO varón, un boyfriend, no un partner, no una pareja, UN NOVIO porque sólo los hombres parece que pueden manejar bien y medio que no nos queda otra opción: estamos destinadas a la heterosexualidad. En la peli aparece sólo un chico gay y es más como que lo ponen para estar más actualizados con la época, pero no dejan pasar el chiste boludo a media tinta de "enamorarse del gay".
 Lara Jean, la protagonista, vive enamorada como toda adolescente mujer del bien tiene que hacer, vive esperando el amor y tener una pareja que la quiera. Pero por A y por B, termina siendo arrastrada a fingir estar con un chico que le gustó hacía un tiempo, pero del que no estaba interesada ya. Los mandatos de tener novio y de estar en pareja, en la trama entran por toda la bola de que Lara hacía cartas con la dirección a todos los chicos de los que se enamora cuando los despide de su corazón. Pero nos recorren a todes, tanto en la vida real como en las ficciones. Si nosotres hoy decimos que no tenemos ganas de estar con nadie, a muches les va a parecer muy raro y piensen que es cuestión de tiempo, de encontrar a alguien y que sé yo, es muy raro no anhelar una pareja. Algo raro te estará pasando si decís eso. Está re instalada la "obligación" de tener pareja, como que no sos normal si no tenés durante la adolescencia o si no tenés ningún interés en eso.
 En las ficciones pasa que nos meten la historia romántica sí o sí, como un re must, más si las protas son mujeres. Es como que sino, no valdría la pena la película o quedaría incompleta como nosotras sin ese hombre salvador.




Me tienen harta, Marta!
Estemos hartas!
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