En el tintero

¡Qué onda! Taaanto tiempo sin pasarme por acá frecuentemente. Hacía mil quinientos años que no me sentaba a escribir y a terminar posts, más desde la última vez que programé con tiempo y pensando en la continuidad del contenido.
Bueeeeno, quería contarles que volví a escribir algunas entradas que ya-por fin- están listas. Muchas estuvieron/están/estarán en borradores por muuuucho tiempo. Me parece increíble cuánto tiempo las dejé estacionadas, para que vean todavía hay borradores de cosas de 2017, tipo...
 Algunas encima sólo son el título y otras -por suerte- tienen notas. No es que me puse a terminar la tarea de dos años atrasada, igoal, eh? Algunos de esos posts los agarré y reamasé, seps, pero hay un montón de contenido nuevo. Sí, leyeron bien: contenido bueno y periódico.

 En el verano, justo antes de empezar mi último año de secu-la descripción del costado está re mil desactualizada- saqué el Manifiesto de Estoy Harta, Marta , pero después por cosas de la vida y los tiempos del colegio, no tuve ganas de ponerme a escribir y hacer. Preferí ocupar esos tiempos de esparcimiento en aprender a tocar la guitarra, en leer- creo que este es el primer año que voy más arriba del programa de mi meta- y en mi emprendimiento de joyería y artesanías. El tiempo se dio para eso, así que cuando podía me ponía a escribir para acá. De ahí los posts publicados en este cuelgue

 Cuestión, tengo en el tintero bastantes posts que voy a ir subiendo todos los sábados a este gran gran blog. Las temáticas son diversas: tenemos EHM, crónicas, pensamientos, reseñas de sagas... Montonazo y to' pa' ustedes, corazones.

Besito besito, chaochao 

"El pianista sin rostro" y "La Chica de 2°B", Christian Grenier

Buenas, ¿qué tal? Comencé las clases y las actividades, entre la lectura y otras cosas apenas me puedo tomar un tiempo copado para escribir las cosas que tengo más ganas acá. Así que por eso, están medio archivadas las entradas de Estoy Harta.
Si me siguen en Goodreads, sabrán que estoy leyendo bastante, creo que es la primera vez que supero el programa.Igual, cabe aclarar que me puse de meta leer 25 libros porque quiero cumplirlo y porque no quiero presiones ni nada por el estilo. Baje 6 libros de los que usualmente me propongo leer, pero además de pensar eso que decía, tiene que ver que estoy en 6to y que estoy viviendo un año re decisivo también en lo personal. Entre algunas cosas tengo que elegir una carrera, eso es un tema que me atraviesa y que va a definir bastante mi vida... Así que nada, me lo voy a tomar más tranqui de lo usual(aunque, paradojicamente creo que estoy leyendo más que el año pasado)

Hoy les traigo la reseña de dos libros cortitos porque me parece mejor ponerlos en una sola entrada.




El pianista sin rostro:
SINOPSIS
 Para Jeanne, la música no es otra cosa más que una materia del colegio. Sin embargo, a partir del concierto de un enigmático pianista, ha comenzado a transformar su vida, poblándola de misterios y pasiones insospechadas.
 Daniel, su nuevo amigo de tercer año, le ayudará a Jeanne a comprender este nuevo mundo y a cambiar su vida.
 Tal vez para siempre.












La chica de 2°B:
SINOPSIS
 Para Daniel la música no es algo optativo: simplemente no puede vivir sin ella.
 Pero una pasión inalcanzable, acaba de irrumpir en su mundo: Jeanne, la chica de 2°B.
Su desafío es lograr que Jeanne entienda a través de la música, lo que él no puede decirle con palabras.
 Pero existe un gran secreto que no puede revelar...
 Y un adversario misterioso...




OPINIÓN PERSONAL

 Ambos son de un escritor francés y están editados por Cántaro, que suele estar en los colegios secundarios y algunos títulos en primaria, también. De esta editorial es el genial El muro de Klaus Kordon, que yo considero que fue uno de mis propulsores para la lectura. Creo que esta editorial tiene eso, leyendo algunas opiniones en Goodreads, muches dicen que X título los llevó a leer más. Editan cosas muy copadas, todo lo que leí de elles comparte estas características: son novels cortas, amenas, fáciles de leer pero con mucho contenido, siempre tienen Notas de traducción o para ampliar la info, todas tienen un gran trabajo pero nunca son densas. Al contrario: siempre ligeras, amenas, adictivas, incluso. 
 Los dos títulos narran una misma historia, pero desde dos caras distintas: en una tenemos como narradora a Jeanne, una chica que tiene una historia familiar compleja y descubre la música clásica, y en la otra tenemos a Daniel, un chico muy tímido que es un apasionado de la música. Como se ve en la sinopsis los personajes se entrelazan rápidamente, habiendo leído muchas cosas tal vez hasta ya intuyan cuál es la historia y cuál va a ser el final.

 Primero leí El pianista sin rostro y descubrí la trama más o menos en la página 30, pero me parece que es una lectura que va a deslumbrar a los que se están iniciando en este mundo lector. Me parece que es un buen material para comenzar porque es corto y tiene todas esas características de la Editorial. Además, aún sabiendo, me mantuvo enganchada y con muchas ansias hasta el final. Creo que si encima estás descubriendo la lectura, te vuela el bocho.
 Para mí fueron totalmente disfrutables por su dinamismo, por lo amable de la historia y por la gran cantidad de cosas que iba aprendiendo de música. Es muy lindo escuchar a alguien hablar de lo que lo apasiona o de algo que acaba de descubrir y que le llegó a lo más profundo del alma. Acá tenemos todas esas  cosas para leerlas y con el disfrute ir pasando las páginas. Al final de las dos historias considero que sé mucho más de música que cuando lo empecé.

No explico sobre la historia familiar porque le sacaría un montón de salsa y considerando que los dos son tan cortos, sería sacarle gran parte al libro. Y sería una gran pena.

El orden de lectura no está establecido por el autor. Podrías leerlas en el orden que te plazca porque siempre te va a faltar una parte de la historia: en ninguna se cuentan las principales cosas de la otra, pero no es que nos quedan baches o cosas con las que si no contás, no vas a entender. Bien podrías leer uno y nada más. La chica de 2°B es un poquito más largo, pero está narrado por Daniel, quien además de ser muy tímido, no tiene el don de la palabra; por esto le cuesta mucho expresarse. Su parte nos cuenta más la de la música y los sentimientos que no se saben cómo expresar. Jeanne, por su parte, en El pianista sin rostro habla más de su familia, el descubriendo de cosas y de ella misma y  de cómo evolucionan los sentimientos.
 Particularmente si les tuviera que decir por cuál empezar, les diría que por El pianista porque a pesar de ser más corto, está narrado por alguien que no le tiene cosa a las palabras(por tanto podemos ver mucho más los sentimientos) y que está descubriendo la música de la mano de su historia. Eso es sumamente poético. Pero encima, en su historia quedan bastantes más baches que en la otra. Cuando narra Daniel, muchas veces se siente en la necesidad de ordenar sus pensamientos en su diario y hay otras que las entradas son muy cortas y  vos sin darte cuenta ya veías un avance en la relación, pero claro: todo se debe a que el tampoco lo veía y que no tiene aceitada la palabra. Aparte, en su texto recordas que él y el escritor son hombres cis hetero. Hay un montón de actitudes machistas que no están buenas, pero que pasan como si nada.
Pese a todo, también recomiendo La Chica por lo que decía antes, tenemos machismo en mucha literatura, pero sabiendo que nos lo vamos a encontrar, podemos sólo rescatar lo nuevo y apuntar a construcciones mejores y acordes con la liberación que queremos y proponemos



¡Se los recomiendo!
¡Nos leemos!
Nati


It's Agnès, i'm in love


 Como es re bien sabido por estos lares, amo determinantemente a Agnès Varda y a toda la producción que vi de ella. Pese a eso, pensándolo un poco, no reseñe casi ninguna de sus pelis: algunas están en borrador desde hace meses.

 En febrero escribía esto: Hace muy poco que anunció que se iba a retirar del cine, ya con sus 90 años, pero que a pesar de eso, iba a seguir haciendo a través de las artes visuales. Entiendo completamente que ya sea grande, que tenga ganas de mudar a otro formato y todo eso, aún así me duele un poco y todavía no caigo. Pensar que hace relativamente poco que la conozco y que me enamoré completamente de todo lo que hace sentir en sus obras. Tanto ella como sus obras son realmente amorosas, preciosas y, a esta altura, imprescindibles. Es increíble como en un mes solamente cambió tanto la situación. Ayer amanecimos con la noticia de que esta grande había fallecido, aunque, como dice Laura Devetach, no es bueno quedar para semilla y, agrego, más si en la vida hemos hecho cosas y la hemos vivido plenamente.  Cuando anunció que se retiraba de la producción cinematográfica, lanzó su última película-documental, Agnès par Varda, con la que ganó un premio de la Selección especial del Festival de Berlín. En este largometraje recorre su obra y su experiencia en el cine, al menos por las sinopsis y posteos que leí, aunque conociéndola va a ser mucho más que eso. Todavía no se estrenó acá, pero ni bien sea, ahí esteremos.
 Desde que la conocí en 2017 con Visages Villages, no  paré de descubrirla y descubrir la luz y el amor en su arte. Me gusta decir que con ella entendí realmente, fuera de toda teoría y meramente con el sentir, qué es el arte. Lo entendí en las venas, en el corazón, en el alma. No hizo falta que nadie lo explicara, estaba ahí vibrando.  Agnès  es mucho más que una persona: es arte, es sentimiento, es política, es amor en estado puro...

 Es una de las fundadoras de la Nouvelle Vague(Nueva Ola) que fue un movimiento de los cineastes franceses de los 50 que cuestionó y revolvió todo lo impuesto al cine del país( y del mundo), tanto temáticas como el modo de realizar un filme o contar una historia. Sin duda, a Agnès le debemos mucho más que sus películas e historias(y todos los sentimientos que nos provocaron), le debemos mucho del cine actual. Ella, con y por su rebosante amor por la vida,  pudo revolucionar el mundo; al menos en lo que al cine respecta. Particularmente diría que revolucionó corazones, amores y personas, ya que toda la pasión y toda la energía que descarga en sus filmes es tan impresionante que no sabe de fronteras, distancias o tiempo. Por estas cosas, será siempre eterna y vivirá en cada alma que se deje maravillar y tocar con su magia.
"Los documentales son tan válidos para expresar sentimientos como la ficción. Además me interesa mucho más trabajar con personas reales que con actores. Pasar horas y días enteros con ellos para que puedan decir lo que quieren decir, incluso aunque estén equivocados." Agnès Varda. 

 Se dice que fue una pionera dentro de lo que se considera el cine feminista, y aunque sin duda lo fue porque incluyó la mirada de mujeres al hacer cine y contar historias,  no sería justo dejar de contar ahí. Ella tenía una inmensa consciencia de género y se declaraba feminista con toda la razón del mundo, pero veía todo de esa forma porque buscaba la justicia social transversalmente. Como creía en la justicia social, las desigualdades la revolucionaban y con sus herramientas hacía. Decir que sólo era feminista, es quedarse corte.

 Si bien todas sus obras tienen algo para decir o para reflexionar sobre género(fuera de joda: hasta un mediometraje que hizo en Cuba cuatro años después de la Revolución), voy a seleccionar una para que la "prioricen" dentro de su gran lista de producciones. La obra con más temática de género que rescato de ella es Una canta y la otra no (que recomendé en el segundo top de pelis feministas) que trata las maternidades, la sororidad, el aborto legal y la lucha en Francia, la libertad sexual, entre muchos, muchos temas. Es una de sus pelis totalmente ficcionadas, sigue la historia de dos chicas: Pomme(unos años más chica) y Suzanne(ya madre). Pomme ayuda a costear un aborto y la ayuda a pasar un momento muy difícil. Pierden contacto pero se reencuentran 10 años después, luchando por el aborto legal. Y hasta acá me animo a contarles sin spoilearles nada, la trama avanza y nos habla de un montón de cosas, nos enfrenta a decisiones y nos hace entrar sumamente en la piel de estos cálidos personajes.

 Sin dudas sus más de 40 filmes, donde relata y documenta de todo (desde críticas al consumo y al sistema que empobrece a ficciones como Clèo de 5 a 7 donde vemos la espera de una actriz por los estudios para saber si tiene cáncer) conservan su esencia y sus pensamientos. Son un poco de lo que produjo y nos compartió a lo largo de su vida. Y no hay mejor forma de festejar su paso por la tierra que ver su filmografía y experimentar todo lo que ella nos supo hacer sentir.
"Nunca en toda mi vida he respetado las normas y siempre he tratado de borrar las fronteras entre la ficción y el documental, la fotografía y el vídeo y lo digital, el color y el blanco y negro... Me siento artista y cineasta, mezclo las cosas, confundo los géneros, no respeto los formatos, me muevo entre todos los medios de expresión visual. Me gustan las digresiones, exactamente igual que en la vida. No somos máquinas, y hay que dejar espacio a la sorpresa y a las emociones. Se habla a menudo de un "guión sólido", y yo siempre respondo muerta de risa: "Esto es un guión líquido", abierto a los pensamientos evanescentes, que fluye como un río. Detesto la palabra zapping, pero, al mismo tiempo, en la vida vas pasando de un pensamiento a otro, de una acción a otra. Una película no es sólo una estructura organizada, es también materia viva"  
 Hace poco MUBI, una plataforma de streaming de cine más de culto si se podría decir así, lanzó varias de sus películas en una sección que se llama Voilá Varda. Van a estar por un tiempo limitado porque una vez que las suben a la web, tenés 30 días para verlas y no las podés descargar, así que les diría que vayan a chusmear. Creo que con lo que pasó ahora van a añadir más de sus películas de ella a este curioso catálogo, aprovechen porque muchas no se consiguen, ni siquiera se rinden a les más avezades a los Torrents. Desde fines del año pasado, MUBI liberó en solidaridad para les argentines  su servicio por un año, ya que saben de la semejante macrisis y porque elles entienden de la necesidad de la cultura, más en estos momentos. Prueben, pero sino, tienen pruebas por 30 días y les extiendo este regalo de Butaca Ancha por 30 días más.

 Lo mejor que podemos hacer ahora es agradecer que ella vivió tan plenamente y que nos pudo acercar con su hermosa mirada todas esas historias. Murió de cáncer a los 90 años, pero lo pudo llevar dignamente Lo mejor de todo es, quizá, ver que fue reconocida en vida(más recientemente fue la primer mujer en ganar un Cannes, con todo lo que eso implica) y no se esperó hasta la muerte para darle un poco de crédito. Sin dudas, no quedará en el olvido y, por lo menos yo, haré que tenga aún más reconocimiento . Así que ella, que siempre le dedicó odas a la vida, va a estar presente.

 Me encantaría dejar acá una poesía que escribí también en febrero porque tengo la necesidad de dedicársela:


Gracias por la sonrisa,
por el amanecer,
por todos los colores.

Gracias por sembrar vida,
por cultivar en todes nosotres esa semilla,
por la mirada profunda
capaz de desenterrar penas
y por el abrazo sincero
capaz de reflorecernos

Gracias por nutrirnos
Gracias por amar
Gracias por vivir


En otras palabras:
Gracias por el pan.

Natalia Rótolo
25/2/19



Hasta siempre.
Gracias por todo, nuestra querida  Agnès


LEA

Todo el contenido de este blog pertenece a Natalia Bocija©. Todos los derechos reservados. Con tecnología de Blogger.

Estoy en...

Estoy en...

Reto de Lectura

2018 Reading Challenge

2018 Reading Challenge
Naty has read 0 books toward her goal of 32 books.
hide

Tiempo en la blogosfera

Daisypath Vacation tickers