Liv y Mia se mudan a otra ciudad para estar con su mamá. Cuando llegan se encuentran con que los planes que habían hecho sobre vivir las tres en el campo, no serían posibles...
Los sueños de Liv le preocupaban, especialmente uno sumamente realista donde vio a cuatro chicos en un cementerio haciendo un ritual. Cuando fue al colegio por primera vez, descubrió que los chicos existían, eran reales..."Las ratas eran mejor de lo que parecía(eso se sabía, como mínimo desde Ratatouille); y en segundo lugar, seguro que eso de la rata era una mentira."
Lo peor de eso es que ellos saben algunas cosas de ella que durante el día no demuestran... Y Liv, como buena investigadora, quiere resolver el enigma...¿Quién se puede resistir a un buen misterio?"Lo que es verdad y no, apenas puede distinguirse en este asunto. Y sí, creo que esto no se trata de cosas verdaderas. Pero no tiene por qué ser necesariamente malo."
"Si se descartan todas las soluciones lógicas a un problema, lo ilógico, aunque imposible, es necesariamente cierto."
OPINIÓN PERSONAL
El libro entra de lleno en mis favoritos:una lectura muy amena y linda, el misterio se desarrolla hasta el desenlace(que, por cierto, es completamente inesperado), mezclado con una trama basada en los sueños; principalmente en los lúcidos. Los sueños son uno de mis temas favoritos para investigar. Así que era muy probable que me gustase.
No falta el toque de amor juvenil; pero no del meloso malo que pone a los jóvenes como unos bobos. Odio esos libros, porque parece que para los adultos no pensáramos o no tengamos más que algodón de azúcar rosa en la cabeza.
Terminé amando a uno de los personajes; las parejas eran(en general) shippeables y amenas.
Es el primer libro de una trilogía. El libro que le sigue es: Silber: EL segundo libro de los sueños.
Calificación: 5/5
